Las mamás nos equivocamos, no somos de otro planeta.

12:47


La primera vez que Antonia me dijo que no me quería, sentí que me clavaban un puñal en el corazón (click AQUÍ para leer un post que escribí sobre es) pero ahora que ya estoy más que curtida solo la escucho, dejo que se le pase y si no perdí la paciencia (que últimamente la pierdo muy rápido), cuando estamos tranquilas, hablamos del tema. 

- "Antonia ya, ya no es hora de jugar, vamos a domir".
- "Nooo yo quiero jugar más rato" 
- "No amor, a dormir".

Escuché, claro está, miles de quejas y lloriqueos (típicos de cuando tienen sueño y se ponen thrillers) y entre ellos, mientras se tapaba con la almohada me dijo: 

- "Ya no vas a ser mi mamá nunca más". (primer vez que me decía esto).
- "Qué pena, porque yo sí quiero ser tu mamá y si te digo que vas a dormir es para que mañana no estés cansada y descanses".
- "¡No! Ya no vas a ser nunca más mi mamá.

Entonces, gracias a que la dosis de paciencia del día (que cada vez es más escasa) se me agotó, le respondí así: 

- "Bueno, entonces si ya no soy tu mamá, anda a tu cuarto, qué haces aquí conmigo". 

Bien decidida ella, y súper molesta, se bajó de la cama, chapó su sillón y se fue de mi cuarto.

- "Habrá ido a buscar a su papá" - pensé.

A los 5 minutos escuché un ronquido, me paré de la cama para ver dónde estaba y me di con la sorpresa de que solo había dado dos pasos fuera de mi cuarto y se había echado en su sillón sin irse tan lejos de mi. La cargué, la pasé a su cama y dormida me abrazó y me dijo: "Mamita linda".

Qué difícil es esto de criar a una niña de casi 4 años, la impaciencia me gana todo el tiempo. Quiero ser paciente, no discutir con ella, corregirla de manera correcta, pero la mayoría del tiempo fallo. Lo peor, es que últimamente me dicen todo el tiempo que solo conmigo es así, que por favor nos cansemos de discutir; incluso si ella se porta mal o llora me apuntan con el dedo y me dicen: "Qué le habrás hecho pues"... ¡Yo no le he hecho nada! ¡Necesito que me entiendan también a mí! Yo solo trato de tratarla bien, pero últimamente solo chocamos.
Yo no soy perfecta y si algo estoy haciendo mal, estoy segura que con el tiempo me iré dando cuenta de mis errores e iré mejorando. 
Antonia no nació con el manual de "¿Cómo ser una mamá perfecta?" bajo el brazo y así lo encontrara y me lo leyera todo, sé que muchas veces mis emociones y reacciones me ganarán y meteré la pata una y otra vez. Las mamás somos humanas, no somos de otro planeta y como tales, tenemos derecho a equivocarnos y a no hacerlo bien siempre.


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1 comentarios

  1. Anónimo4/30/2017

    Hola. En donde compraste el sillón?? Gracias

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